Últimas Noticias

100 años del Cervantes: “Un teatro nacional con presencia en el país y relevancia internacional”

"La función del Cervantes es que nuestros compatriotas puedan acceder a los contenidos simbólicos, que sea de calidad y que tenga anclaje territorial", comenta D"La función del Cervantes es que nuestros compatriotas puedan acceder a los contenidos simbólicos, que sea de calidad y que tenga anclaje territorial", comenta D
Rubén D'Audia, director del Teatro Nacional Cervantes (TNC) que este domingo cumplirá sus primeros 100 años de existencia, considera que ese espacio y su proyección debe atender a "tener presencia en el país y relevancia internacional".
"La función del Cervantes es que sea una usina de teatro federal, de excelencia y apuntada a que nuestros compatriotas puedan acceder a los contenidos simbólicos que allí se generan, que sea accesible y de calidad, que exprese la diversidad de nuestro ambiente teatral y que tenga anclaje territorial", repasa D'Audia durante una entrevista con Télam.

Teatro Nacional Cervantes Centenario: 1921-2021
El licenciado en Ciencias de la Educación y director teatral, asumió en el Cervantes en enero del 2020 junto a Sebastián Blutrach como asesor de contenidos de programación y producción artística, nombrados por el ministro de Cultura, Tristán Bauer.
Sobre el peso de eso rol, D'Audia señala que "la responsabilidad tiene que ver con que se trata de un teatro producido por el Estado nacional y por ello tiene que llegar a la mayor cantidad de público posible y tiene que ser accesible".
La gestión D'Audia-Blutrach
La gestión D'Audia-Blutrach asumió apenas dos meses antes de desatada la pandemia, heredando un programa anterior urdido por la conducción de Alejandro Tantanian (entre los eneros de 2017 y 2020).
En ese marco, se lanzó el "Cervantes online" -que entre el 21 de marzo y el 31 de diciembre ofreció 134 obras y contenidos nuevos, alcanzado 811.898 vistas y 34.077 suscriptores, de acuerdo a datos del TNC-, y el concurso "Nuestro Teatro", el cual contó con 1.584 obras de todo el país, de las que se seleccionaron 69, 21 de las cuales se representaron y filmaron a cuatro cámaras en la Sala María Guerrero en un período de tres meses.
"Y ahora nos toca celebrar el centenario en un contexto sanitario que nadie esperaba, en medio de una pandemia que está retrocediendo pero que tiene un montón de limitantes", repasa quien actualmente comanda los destinos del Cervantes.
Aún así, mañana el TNC celebrará su cumpleaños número 100 desde las 19 horas en su casa de Libertad 815, en el centro porteño, donde se desplegará una propuesta multimedia y una performance con dirección general de Juan Parodi, las interpretaciones de Vanesa Maja, María Merlino, Marcos Montes y música en vivo de Guillermina Etkin.
Fuente: Teatro Nacional CervantesFuente: Teatro Nacional Cervantes
La propuesta del festejo se completará con un fragmento de "La dama boba", de Lope de Vega, a cargo de la compañía de Teatro Clásico dirigida por Santiago Doria.
Además, entre el 8 y el 11 de septiembre, la sala María Guerrero será sede del festejo de los 20 años de TeatroxlaIdentidad, que presentará una nueva programación presencial.
La celebración sumará la apertura de la muestra museográfica con entrada libre desde el jueves 9 de 12 a 18, "El teatro omnímodo", que contará la historia del TNC a partir de escenografías, vestuarios, utilería y piezas fotográficas y audiovisuales.
Los días 18 y 19 de septiembre y a cuento de los 200 años de la UBA, se ofrecerá en formato online y con transmisiones vía streaming mesas de debate y los espectáculos "La narración de la historia", con Guillermo Pfening y María Velasco; y "Arias" con Mercedes Morán.

"Para mí el Cervantes es como la cuna del teatro argentino y sede de espectáculos tremendos, que me marcaron como espectador teatral, y ahora implica gestionar un organismo que produce teatro para distribuir a todo el país"”

Rubén D'Audia

Hacia el 30 de este mes se presentarán dos libros editados especialmente por los 100 años: uno de fotos con investigación y textos del crítico y profesor Jorge Dubatti y otro infantil con textos de Violeta Weinchelbaum, para conocer el detrás de escena de una obra de teatro y los detalles arquitectónicos del edificio.
Ya en octubre y en materia estrictamente teatral, el centenario plasmado en la creación "La comedia es peligrosa", obra en verso dirigida por Ciro Zorzoli y escrita por Gonzalo Demaría y el propio Zorzoli, subirá a escena desde el jueves 14 con un elenco de 16 artistas en escena.
La pieza concebida para los 100 años del TNC, que padeció retrasos a causa de la pandemia, luego hará verano en la sala Astor Piazzolla del teatro Auditorium marplatense iniciando así su itinerario nacional, anuncia D'Audia.
Fuente: Teatro Nacional CervantesFuente: Teatro Nacional Cervantes
"Pero para nosotros –especifica el director del Cervantes- la federalización no es solamente sacar de gira espectáculos producidos acá, sino generar articulaciones con salas de las provincias, que es uno de nuestros proyectos para 2022".
Capaz de mirar el futuro, D'Audia destaca "un proyecto que desarrolla Javier Daulte en dramaturgia y dirección, seguir con material para el sistema educativo y la convocatoria de 'Produce Federal' que está en la selección de proyectos".
En clave personal, revela: "Para mí el Cervantes es como la cuna del teatro argentino y sede de espectáculos tremendos como 'Sacco y Vanzetti' o 'Madre coraje', que me marcaron como espectador teatral, y ahora implica gestionar un organismo que produce teatro para distribuirlo a todo el país como parte de los organismos culturales de relevancia".

"Me tocó dirigir esa institución y me emocionó asumir esa tarea y poner en práctica algo ligado al único Teatro Nacional que, por tanto, debe ser el teatro de todos, con teatro argentino y variedad de programas para conquistar diversos públicos"”

Rubens Correa

Con una sintonía similar se expresa Rubens Correa quien dirigió el TNC entre 2006 y 2017, atravesando tres gobiernos nacionales distintos (los de Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y Mauricio Macri) y cuatro diferentes conducciones de Cultura (José Nun, Jorge Coscia, Teresa Parodi y Pablo Avelluto), y es señalado por haber fortalecido el lazo entre la histórica sala y el público.
"Me tocó dirigir esa institución y me emocionó asumir esa tarea y poner en práctica algo ligado al único Teatro Nacional que, por tanto, debe ser el teatro de todos, con teatro argentino y variedad de programas para conquistar diversos públicos", reflexiona Correa a Télam.
El teatrista, de 90 años y una extensa trayectoria ligada al teatro independiente, agrega: "Está ligado a muchas transformaciones de mi vida. Yo llegué de Azul a los 16 años a estudiar Ingeniería y en Buenos Aires descubrí que existía el teatro y en el Cervantes fue uno de los lugares donde empecé a encontrarme con un teatro muy profesional, con actores y escenografías que me deslumbraron".

Peripecias, glorias, conflictos y "fantasmas" en la única sala nacional del país

Como todo ente vivo, el Teatro Nacional Cervantes reboza de energía: acogió a las figuras más brillantes del arte escénico, propios y de otros países, pero también sufrió disputas internas entre las autoridades, alteraciones de propósitos, el peligro de ser privatizado para otros destinos, el desgaste del edificio, el agregado de salas, conflictos con el personal estable y el desgraciado incendio de 1961, poco tiempo antes de cumplir 40 años.
El TNC es un sitio muy especial para artistas, artesanos y el personal admistrativo: en su prestigioso taller de vestuario se diseñan prendas, se las confecciona o reforma y también se usan las ya existentes, cuando están en buen estado, con la particularidad de que estas llevan, por razones de orden, una pequeña etiqueta con el nombre de la última persona que la usó.
Dentro de las supersticiones del medio artístico, calzar una prenda con el nombre de alguien que ya no está conlleva sensaciones ambivalentes: aprovechar la "energía" y el afecto de quien fue colega y, al mismo tiempo, el ligero temor que produce esa textura cargada de misterio. Porque en el Cervantes, como en todos los viejos teatros, existen los "fantasmas".
El o la intérprete vive la experiencia única de ser ellos mismos y en forma simultánea el personaje con que sale a escena. No sucede en todos los oficios.
Esos "fantasmas" o "presencias" son siempre bonachones y traviesos; mayormente "se comunican" por las noches con técnicos y artesanos -con los actores menos-, los llaman por su nombre sin dejarse ver, les cambian los objetos de lugar, provocan inexplicables corrientes de aire, zumban en algún rincón, abren o cierran puertas y cortinados o sacuden una determinada butaca de la tertulia.
El público que acude a las funciones sabe poco de esos prodigiios y en general descree de ellos; los involucrados que sí creen afirman haber tenido "experiencias" extrañas o cuentan de alguien cercano que las tuvo. Por eso el TNC, como reducto histórico del arte, la fantasía y la magia, también guarda sus propias leyendas.

Evocaciones de Tantanian sobre una vida, la suya, en torno al Cervantes

El artista Alejandro Tantanian, director del Teatro Nacional Cervantes entre 2017 y 2020, repasa la intensa relación que lo unió a esa sala como espectador, como actor y como funcionario.
"El Cervantes fue durante mi adolescencia el espacio donde me acerqué por primera vez a los clásicos en aquellos años en que el teatro era dirigido por Rodolfo Graziano: 'Edipo Rey', 'Hamlet', 'Pigmalión', 'La importancia de llamarse Ernesto', 'El sombrero de paja de Italia', diversas facetas de una misma manera de mirar el teatro. Y allí estaban también Walter Santa Ana y Perla Santalla y Leonor Manso y Rodolfo Bebán y tantos otros, encarnando esos fantasmas fascinantes", señala Tantanian a Télam.
En la evocación de ese lazo, subraya que, "un poco más tarde, la compañía TSE dirigida por Alfredo Arias con aquel 'Marivaux (El juego del amor y del azar)' y con una deslumbrante, como siempre, Marilú Marini hizo que el planeta de los simios vaya al teatro: felicidad plena. Otro teatro era posible".
"Luego, en 1988, siendo un 'artista cachorro' recuerdo con fascinación dos montajes: 'Saverio el cruel', de Roberto Arlt, dirigido por el inmenso Roberto Villanueva con Lorenzo Quinteros y Susana Lanteri; y aquel 'Fausto', de Goethe, en versión de Diego Guebel y que dirigió Augusto Fernandes con las actuaciones de Lito Cruz, Carlos Moreno, Mirta Busnelli, entre otros: una nueva manera de entender la dirección: una epifanía ese espectáculo que aún sigue vivo en mi memoria", abunda.
En esa recorrida personal, cuenta que "llegó el turno de trabajar como actor: primero fui Calibán en 'Búfalos' (1994) la adaptación lisérgica y política de 'La tempestad', de William Shakespeare, escrita y dirigida por el enorme Claudio Nadie; y en 1996, como miembro de El periférico de objetos, fui uno de los intérpretes de 'Circonegro', suerte de carrousel fantasmático sobre las maneras de escenificar la muerte: muñecos y actores disputándose la representación de la muerte".
Sobre su rol en la dirección general y artística del Cervantes junto a Oria Puppo y Andrés Gallina y la colaboración de Ariel Farace, Carlos Gamerro, Gabriela Massuh y Rubén Szuchmacher, entre más, destaca "una producción artística experimental, de una radicalidad visual distintiva, que abrió las puertas a muchos jóvenes artistas y a nuevos espectadores que acompañaron masivamente".

También te puede interesar



Centenario

Un siglo de vida para el Cervantes, un ícono de la actividad teatral argentina



música en vivo

Spasiuk y Lizarazu vuelven a llenar de músicas argentinas el "Estudio 1" de la TV Pública



Centenario

Los talleres del Teatro Nacional Cervantes: el detrás de escena de un teatro histórico

Peripecias, glorias, conflictos y "fantasmas" en la única sala nacional del país

Como todo ente vivo, el Teatro Nacional Cervantes reboza de energía: acogió a las figuras más brillantes del arte escénico, propios y de otros países, pero también sufrió disputas internas entre las autoridades, alteraciones de propósitos, el peligro de ser privatizado para otros destinos, el desgaste del edificio, el agregado de salas, conflictos con el personal estable y el desgraciado incendio de 1961, poco tiempo antes de cumplir 40 años.
El TNC es un sitio muy especial para artistas, artesanos y el personal admistrativo: en su prestigioso taller de vestuario se diseñan prendas, se las confecciona o reforma y también se usan las ya existentes, cuando están en buen estado, con la particularidad de que estas llevan, por razones de orden, una pequeña etiqueta con el nombre de la última persona que la usó.
Dentro de las supersticiones del medio artístico, calzar una prenda con el nombre de alguien que ya no está conlleva sensaciones ambivalentes: aprovechar la "energía" y el afecto de quien fue colega y, al mismo tiempo, el ligero temor que produce esa textura cargada de misterio. Porque en el Cervantes, como en todos los viejos teatros, existen los "fantasmas".
El o la intérprete vive la experiencia única de ser ellos mismos y en forma simultánea el personaje con que sale a escena. No sucede en todos los oficios.
Esos "fantasmas" o "presencias" son siempre bonachones y traviesos; mayormente "se comunican" por las noches con técnicos y artesanos -con los actores menos-, los llaman por su nombre sin dejarse ver, les cambian los objetos de lugar, provocan inexplicables corrientes de aire, zumban en algún rincón, abren o cierran puertas y cortinados o sacuden una determinada butaca de la tertulia.
El público que acude a las funciones sabe poco de esos prodigiios y en general descree de ellos; los involucrados que sí creen afirman haber tenido "experiencias" extrañas o cuentan de alguien cercano que las tuvo. Por eso el TNC, como reducto histórico del arte, la fantasía y la magia, también guarda sus propias leyendas.

Evocaciones de Tantanian sobre una vida, la suya, en torno al Cervantes

El artista Alejandro Tantanian, director del Teatro Nacional Cervantes entre 2017 y 2020, repasa la intensa relación que lo unió a esa sala como espectador, como actor y como funcionario.
"El Cervantes fue durante mi adolescencia el espacio donde me acerqué por primera vez a los clásicos en aquellos años en que el teatro era dirigido por Rodolfo Graziano: 'Edipo Rey', 'Hamlet', 'Pigmalión', 'La importancia de llamarse Ernesto', 'El sombrero de paja de Italia', diversas facetas de una misma manera de mirar el teatro. Y allí estaban también Walter Santa Ana y Perla Santalla y Leonor Manso y Rodolfo Bebán y tantos otros, encarnando esos fantasmas fascinantes", señala Tantanian a Télam.
En la evocación de ese lazo, subraya que, "un poco más tarde, la compañía TSE dirigida por Alfredo Arias con aquel 'Marivaux (El juego del amor y del azar)' y con una deslumbrante, como siempre, Marilú Marini hizo que el planeta de los simios vaya al teatro: felicidad plena. Otro teatro era posible".
"Luego, en 1988, siendo un 'artista cachorro' recuerdo con fascinación dos montajes: 'Saverio el cruel', de Roberto Arlt, dirigido por el inmenso Roberto Villanueva con Lorenzo Quinteros y Susana Lanteri; y aquel 'Fausto', de Goethe, en versión de Diego Guebel y que dirigió Augusto Fernandes con las actuaciones de Lito Cruz, Carlos Moreno, Mirta Busnelli, entre otros: una nueva manera de entender la dirección: una epifanía ese espectáculo que aún sigue vivo en mi memoria", abunda.
En esa recorrida personal, cuenta que "llegó el turno de trabajar como actor: primero fui Calibán en 'Búfalos' (1994) la adaptación lisérgica y política de 'La tempestad', de William Shakespeare, escrita y dirigida por el enorme Claudio Nadie; y en 1996, como miembro de El periférico de objetos, fui uno de los intérpretes de 'Circonegro', suerte de carrousel fantasmático sobre las maneras de escenificar la muerte: muñecos y actores disputándose la representación de la muerte".
Sobre su rol en la dirección general y artística del Cervantes junto a Oria Puppo y Andrés Gallina y la colaboración de Ariel Farace, Carlos Gamerro, Gabriela Massuh y Rubén Szuchmacher, entre más, destaca "una producción artística experimental, de una radicalidad visual distintiva, que abrió las puertas a muchos jóvenes artistas y a nuevos espectadores que acompañaron masivamente".

Notas relacionadas

Más leídas

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba